Por Jackeline Méndez e Ivan Brehaut


Los últimos meses han sido una pesadilla de enfermedad y muerte en el Perú y, como en todos los lugares del mundo, la pandemia ha afectado de manera desigual a las personas. Los pobres, los excluidos y los marginados del mundo son los que llevan la peor parte y son los pueblos indígenas lo que en casi todos los casos cumple esas terribles condiciones. 

La respuesta del Estado, ya ha sido discutida en numerosos artículos, pero sería faltar a la verdad decir que en todos distritos, provincias y regiones la respuesta ha sido la misma. Por eso, aprender de los errores, pero sobre todo de los aciertos es necesario. Y en Ucayali hay aciertos.

El Plan de Abordaje a la pandemia del COVID-19 en Pueblos Indígenas

Ucayali es la única región amazónica que elaboró un Plan de Abordaje Indígena ante la pandemia del Covid -19. A diferencia de otras regiones, se ha adelantado a cada medida del Estado Central, ya sea del MINSA, el MIDIS y del MUNCU, sentando el derrotero de cómo enfrentar la plaga desde una perspectiva inclusiva e intercultural. 

Los planes estatales para mitigar y combatir la pandemia se vienen realizando y divulgando desde enero de este año. Para febrero del 2020, los planes ya habían pasado por una segunda revisión y en Ucayali se dieron por aceptados y aprobados, sin notar una enorme carencia: ninguna de las versiones tenía una sola línea sobre los pueblos indígenas o las comunidades nativas.

El Plan surge de la profunda preocupación de la Gerencia de Desarrollo de los Pueblos Indígenas de Ucayali y de las organizaciones indígenas regionales. Lejos de quedarse quietos, y articulados con la Gerencia, más de 15 organizaciones indígenas y de la sociedad civil, a las que se unieron también funcionarios de las dependencias regionales de Salud, Educación, Interior y Cultura, formularon un plan claro y robusto, que aborda desde una perspectiva intercultural y multisectorial la pandemia.


El Plan de Abordaje está enfocado en el desarrollo de acciones intersectoriales de prevención y contención de la pandemia con enfoque intercultural en las comunidades nativas, a ser ejecutadas por parte de diversos niveles de gobierno junto con las Organizaciones Indígenas representativas. El plan tiene cuatro componentes y cada uno de ellos considera subcomponentes que encierran acciones estratégicas. El primero es el fortalecimiento del 1º y 2º nivel de atención en salud y la capacidad de respuesta de las comunidades nativas. Un segundo componente aborda la implementación de la inmovilización social y cierre en límites comunales, distritales y fronteras. El tercer componente trata sobre la seguridad alimentaria y nutricional, y el cuarto componente es una estrategia comunicacional con enfoque intercultural.

Los planes...en Ucayali se dieron por aceptados y aprobados, sin notar una enorme carencia: ninguna de las versiones tenía una sola línea sobre los pueblos indígenas o las comunidades nativas.

La Gerencia, liderada por John Salcedo Ríos, organizó más de 30 reuniones de trabajo, algunas maratónicas, y luego de tres semanas de sesiones, pudo concretar un Plan que sigue siendo gestionado para su ejecución por parte de las diferentes dependencias del Gobierno Regional de Ucayali. 

No podemos indicar que el proceso de implementación del plan está allanado y que no tuvo detractores. Sin embargo, su valía ha sido reconocida incluso por la presidenta del Foro Permanente para Asuntos Indígenas de las Naciones Unidas, que considera al Plan como: “Un nuevo pacto/contrato social OOII-GOREU y un instrumento de gestión sin precedentes en una coyuntura, sin precedentes, una gobernanza colaborativa”

El enorme esfuerzo de la sociedad civil y el Gobierno Regional de Ucayali está siendo tomado como ejemplo incluso en Colombia y Brasil, donde la situación de los pueblos indígenas es tan complicada como en nuestro país.

Pero, este esfuerzo colaborativo, ejemplar según algunos, ¿será el inicio de un nuevo pacto social? John Salcedo ha declarado hace poco que el Plan de Abordaje “representa un nuevo pacto social entre el Gobierno Regional y las Organizaciones Indígenas, porque recoge precisamente las demandas de nuestros hermanos indígenas cuando el país y en nuestra región se pensaba y creíamos que no llegaría. Entonces, la Gerencia de Pueblos Indígenas, a través del Grupo Regional de Trabajo de Políticas Indígenas, de este en un espacio institucionalizado donde se realiza el diálogo entre los pueblos, se decidió configurar un Comité Técnico de Gestión Intercultural donde participaron las Organizaciones indígenas y la sociedad civil”.

La participación ciudadana en el país, a pesar de la legislación existente, es un ejercicio duro y muchas veces árido, por la enorme resistencia a ceder el control de la planificación, de la toma de decisiones, en resumen, de perder el poder. El ejercicio del Plan de Abordaje a la Pandemia Covid-19 en Pueblos Indígenas, es un claro ejercicio de democracia, de construcción participativa, de creación de una nueva gobernanza. En ese sentido, aun tímidamente, el esfuerzo marca una vía posible para incorporar de manera efectiva a la población indígena en la gestión pública.

El enorme esfuerzo de la sociedad civil y el Gobierno Regional de Ucayali está siendo tomado como ejemplo incluso en Colombia y Brasil, donde la situación de los pueblos indígenas es tan complicada como en nuestro país.

El escenario post cuarentena que se inicia ahora, donde aún se respetaba en algo el aislamiento social, representa un reto de responsabilidad social enorme para no terminar de llevar el virus a las poblaciones rurales a donde no había llegado aún. Además, es la oportunidad para tratar de crear nuevas formas de convivencia, de aprovechamiento de recursos respetando al ambiente y a la población, de respetar los pareceres y de gestar desarrollo para la gente y no solo utilidades para las empresas y los intermediarios.

La experiencia reciente nos dice que las soluciones salidas de la burocracia dorada de los ministerios no funcionan, y han traído en muchos casos, mayores problemas. Por ello, esta nueva gobernanza, esta oportunidad de hacer las cosas mejor, no solo es necesaria, es indispensable. El nuevo pacto social al que se refiere la Gerencia de Desarrollo de los Pueblos Indígenas de Ucayali tiene una nueva prueba de fuego. ¿Podrán repetir el éxito trabajando con los sectores productivos y luego con el MEF?